VII jornada del Foro de Padres / En el colegio Calasanz, de Caballito


VII jornada del Foro de Padres / En el colegio Calasanz, de Caballito

"Hay que reinstaurar el diálogo con los chicos"

Bergoglio convocó a "no anestesiarlos con entretenimiento"

foto Victoria Conci

Agustina Lanusse
Para LA NACION

"En nuestra cultura, hay chicos nómades que no están afincados en sus referencias, que caminan sin rumbo, sin sentido, ya que todo es relativo. Están inmersos en la picadora de carne del relativismo, del todo vale. Se aferran al fundamentalismo del relativismo. No encuentran dónde plasmar lo que buscan, por eso se viven como un desastre. En realidad, están viviendo en un gitaneo existencial", dijo ayer el arzobispo de Buenos Aires, el cardenal Jorge Bergoglio, ante 450 padres reunidos en la VII Jornada del Foro de Padres, que organizó la Vicaría Episcopal de Educación, en el colegio Calasanz, de Caballito. El lema de este año fue: "Padres, más allá del boletín".



Por séptimo año consecutivo, padres y madres de colegios congregacionales, laicos y parroquiales de la ciudad se reunieron -venciendo la tentación de quedarse en sus casas en una tarde de lluvia torrencial- con un único fin: encontrarse con el cardenal y capacitarse de la mano de especialistas para ejercer mejor su rol en tiempos confusos como los que toca vivir. El ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, no faltó al encuentro, que terminó con debates de los padres sobre educación sexual, violencia, Internet, autoridad, salud, adicciones, la culpa y los límites.

¿Juegan con sus hijos?

Antes del cardenal, Narodowski llamó a restablecer el pacto entre padres y docentes. "Para revertir la anomia, hay que restituir la conciencia de adultos, de que debemos hacernos cargo de nuestros hijos", dijo el ministro.

A su turno, Bergoglio subrayó: "Nuestros hijos necesitan nuestra mano, nuestra ayuda. Quieren progresar, pero con un progresismo lleno de contenido, no con un progresismo adolescente. Este debe conjugar tres cosas: las raíces del pasado; el compromiso artesanal con el presente, y la utopía del futuro".

Según el cardenal, "en este invierno demográfico que estamos viviendo, donde todo disminuye [la natalidad, el sentido de pertenencia, las certezas, las referencias], urge reinstaurar el diálogo con ellos con firmeza y con el riesgo que supone. Como padres tenemos que salir al frente, no abandonarlos ni anestesiarlos con entretenimiento. Ni mucho menos sacarnos los chicos de encima".

La concurrencia superó las expectativas. Avidos de participar, los padres dijeron a LA NACION estar preocupados por tres cuestiones: la falta de esfuerzo que notan entre los adolescentes, las dificultades en el diálogo con sus hijos y el abuso del alcohol los fines de semana.

Bergoglio les hizo luego una pregunta que quedó picando en la sala: "¿Ustedes juegan con sus hijos o nunca tienen tiempo para perder con ellos porque están demasiado ocupados? Porque lo que vale es la gratuidad", repitió varias veces. Muchísimos padres asintieron con la cabeza. Mudos. Sus palabras interpelaron a varios.

Por último, intentando empatizar con la realidad de los padres, les dijo: "Esa es su cruz. El salir de ustedes mismos y darse a sus hijos. Abrirles el horizonte y ponerles límites. Porque ellos también tienen derecho al no. Y todo esto cansa. Es más cómodo llegar a casa después del trabajo y ver televisión, pero sus hijos necesitan padres y madres que se acerquen, que jueguen, que pongan límites", subrayó. "Pierdan una hora de tiempo jugando con sus hijos. Esto es lo que más nos acerca a Dios, que es pura gracia", dijo.

Al concluir, los padres le regalaron un aplauso agradecido. Es que para la mayoría de los presentes, él es un referente creíble e inteligente. Como dijeron varios, "un verdadero pastor".


1 comentario:

  1. Caballito wanderers
    Muchas gracias licenciada nosotros tambien la agregamos al blog y la invitamos a vernos cuando quiera al anden
    Saludos

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